En trabajo articulado entre la Fiscalía General de la Nación, con investigadores del CTI y la Sijin de la Policía del Departamento del Tolima, logró la judicialización del sacerdote Wilmar Quesada Pinto, por los delitos sexuales de los que vendrían siendo víctimas desde el 2019 dos niñas de 7 y 14 años de edad, en el oriente del departamento.