A cinco años de suscrito el Acuerdo final de Paz entre el Estado y las FarcEp vivimos momentos inéditos del desarrollo de nuestro país. El acuerdo de paz, la poderosa y combativa movilización popular, que en los últimos tiempos ha llenado calles, carreteras, barriadas y territorios rurales y el cada vez mayor descontento social y popular, reclaman imperativamente un proceso de unidad y convergencias como el Pacto Histórico, es decir, una alternativa de gobierno, un cambio en el rumbo que ha llevado el país a la más grande desigualdad, corrupción, criminalidad sistemática de Estado y desprecio a los acuerdos en búsqueda de la paz.