lunes, 25 de abril de 2022

Algunas de las armas entregadas a Ucrania se usarán contra Occidente


Estados Unidos y sus apoderados en Europa están trasladando una enorme cantidad de armas a Ucrania. Pero nadie tiene idea de dónde terminarán.

Es probable que muchas de esas armas proliferen fuera de Ucrania y que algunas de esas armas inevitablemente afecten a aquellos que ahora las reparten.

En un análisis sobre la guerra estadounidense contra Siria, Aaron Maté detalla cómo el equipo de Obama y Biden facultó las redes terroristas en la República Árabe:

"Basado en documentos desclasificados, reportes noticiosos y confesiones dispersas de funcionarios estadounidenses, esta historia ignorada de cómo el esfuerzo del equipo Obama-Biden para derrocar al gobierno de Assad -de consuno con aliados, incluyendo Arabia Saudí, Catar y Turquía- detalla la serie de decisiones discretas que finalmente llevaron a Estados Unidos a habilitar las redes terroristas propensas en su destrucción".

Estados Unidos impulsó una enorme cantidad de armas a Siria. Estas armas no terminaron en las manos de los "rebeldes moderados" que la propaganda estadounidense había promovido sino en las de los actores más comprometidos ideológicamente y más violentos en el terreno:

"Aunque la administración Obama afirmó que las armas canalizadas a Siria estaban destinadas a los 'rebeldes moderados', finalmente terminaron en manos de una insurgencia dominada por los yihadistas. Apenas un mes después del ataque de Bengasi (Libia), el New York Times informó que los 'yihadistas islámicos de línea dura', habían recibido 'la mayor parte de las armas enviadas a la oposición siria'".

En una repetición de esa "estrategia", Estados Unidos actualmente está promoviendo tanto una gran cantidad de armas como de mercenarios en Ucrania. El material más grande que entrega no es objeto de preocupación. Pero la enorme cantidad de pequeñas armas y municiones, las armas antitanque y los sistemas antiaéreos de mano son un grave peligro a largo plazo. Caben en el maletero de un carro y son fácilmente contrabandeables a través de las fronteras.

    Como expliqué anteriormente, la ideología de extrema derecha que se fomenta en Ucrania se convertirá en un peligro sobre todo para los países europeos, pero también más allá:

"Whitney Webb escribe que la CIA está creando una nueva Al-Qaeda. Esta vez como una milicia de derecha supremacista blanca. Una parte de ellos son mercenarios que están siendo reclutados por empresas de 'seguridad' occidentales. Estas milicias utilizarán todas las armas ‘pequeñas’ que los países de la OTAN están entregando ahora a Ucrania para atacar a las tropas rusas y a sus partidarios.

"Esto provocará graves reacciones en Polonia y Rumanía, desde donde se despliegan estas tropas. A largo plazo, esto conducirá a que el terror derechista regrese a esos países que ahora apoyan a estas fuerzas. También ayudará a la tendencia a largo plazo de los partidos de derecha a aumentar su cuota de votos.

"Junto a la devastación económica que las sanciones estadounidenses y europeas contra Rusia están causando en sus propias economías, esto terminará en cambios de régimen en varios países europeos. Estados Unidos está, por supuesto, protegiéndose otra vez todo lo que puede a costa de los demás".

Si hay alguna lección que aprender de Siria es que las personas más ideológicamente comprometidas y más violentas en el terreno no solo proliferarán su ideología en otros países. También son los grupos que inevitablemente terminan con las armas más peligrosas. Entregarán algunas a esos grupos en otros países que tienen la misma ideología.

Los grupos fascistas en Ucrania no son una invención de la propaganda rusa o solo "nacionalistas". En 2018, incluso los cabilderos de la OTAN en el Atlantic Council los denominaron como una amenaza peligrosa:

"La semana pasada Radio Hromadske reveló que el Ministerio de la Juventud y Deportes de Ucrania está financiando al grupo neonazi C14 para promover los ‘proyectos nacionales de educación patriótica’ en el país. El 8 de junio, el Ministerio anunció que otorgará a C14 con un poco más de 17 mil dólares para un campamento infantil.

También adjudicó recursos a la Asamblea Educativa y al Refugio Holosiyiv, los cuales tienen conexiones con la extrema derecha. La revelación representa un ejemplo peligroso del orden público aceptando tácitamente o incluso alentando la impunidad creciente de los grupos de extrema derecha dispuestos a usar la violencia contra aquellos que no les gusta.

"Desde principios de 2018, C14 y otros grupos de extrema derecha como la Milicia Nacional afiliada de Azov, Sector Derecho, Karpatska Sich y otros han atacado a grupos gitanos varias veces, así como manifestaciones antifascistas, reuniones del ayuntamiento, un evento organizado por Amnistía Internacional, exhibiciones de arte, eventos LGBT y a activistas medioambientales.

El 8 de marzo, grupos violentos lanzaron ataques contra marchistas en el Día Internacional de la Mujer en ciudades a lo largo de Ucrania. En pocos de estos casos la policía hizo nada para prevenir esos ataques, y en algunos incluso arrestaron a los manifestantes pacíficos en vez de a los perpetradores reales.

"Grupos internacionales de derechos humanos han sonado la alarma. Luego de los ataques del 8 de marzo, Amnistía Internacional advirtió que 'Ucrania se está hundiendo en un caos de violencia incontrolada provocado por los grupos radicales y su total impunidad. Prácticamente nadie en el país se puede sentir seguro bajo estas condiciones'.

Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Freedom House y Front Line Defenders advirtieron en una carta que los grupos radicales, actuando bajo 'una chapa de patriotismo' y de 'valores tradicionales', estaban siendo permitidos de operar en una ‘atmósfera de casi total impunidad que no puede sino envalentonar a estos grupos de cometer más ataques".

Durante los últimos ocho años estos grupos en Ucrania han tenido mucho contacto con grupos similares en otros países. Han invitado a extranjeros a combatir con ellos en la primera línea contra las repúblicas del Dombás. Estos son potenciales compradores de las armas que ahora están siendo enviadas a la Ucrania.
Estados Unidos no tiene idea de quién termina con las decenas de miles de armas que ahora proveen:

"Estados Unidos tiene pocos medios para rastrear el importante suministro de antitanques, antiaéreos y otros armamentos que ha enviado a lo largo de la frontera con Ucrania, dicen fuentes a CNN, un punto ciego que se debe en gran parte a la falta de soldados estadounidenses sobre el terreno en el país, y a la fácil portabilidad de mucho de los pequeños sistemas que ahora cruzan la frontera. Es un riesgo consciente que la administración Biden está dispuesta a tomar.

"En el corto plazo, Estados Unidos considera que la transferencia de equipamiento por valor de cientos de millones de dólares es vital para la capacidad de los ucranianos de contener la invasión de Moscú. Un alto funcionario de Defensa dijo el martes que 'ciertamente es el mayor suministro reciente a un país socio en un conflicto'. Pero el riesgo, dijeron los funcionarios estadounidenses y analistas militares, es que, a largo plazo, algunas de estas armas pueden acabar en manos de otros ejércitos y milicias que Estados Unidos no tiene la intención de armar".

Transparencia Internacional clasifica a Ucrania de número 122 de 180 países. Mientras más baja la clasificación en esa lista, peor es la corrupción. Quienquiera que oficialmente le sea entregado las armas en Ucrania, probablemente pondrá aparte una reserva para luego venderla a quien pudiera estar interesado en ella. Eso será fácil de hacer:

"'No podría decirles dónde están en Ucrania y si los ucranianos las están usando en este momento’, dijo un alto funcionario de defensa a los periodistas la semana pasada. 'No nos están diciendo sobre cada ronda de munición que están disparando y a quién y cuándo. Es posible que nunca sepamos exactamente hasta qué punto están utilizando los Switchblades'.

"El Departamento de Defensa no destina las armas que envía a unidades concretas, según el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby.

    "Los camiones cargados con palés de armas proporcionados por el Departamento de Defensa son recogidos por las fuerzas armadas ucranianas -principalmente en Polonia- y luego conducidos a Ucrania, dijo Kirby, 'luego depende de los ucranianos determinar a dónde van y cómo se asignan dentro de su país'".

No se puede confiar en los funcionarios ucranianos, quienes alegan que estas armas solo serán usadas para nobles propósitos:

"En privado, los funcionarios reconocen que Ucrania tiene un incentivo para dar solo información que refuerce su argumento para mayor ayuda, más armas y más asistencia diplomática.

"Es una guerra: todo lo que hacen y dicen públicamente está diseñado para ayudarlos a ganarla. Cada declaración pública es una operación de información, cada entrevista, cada aparición televisiva de Zelenski es una operación informativa', dijo otra fuente próxima a la inteligencia occidental".

Zelenski demanda constantemente más armas y nadie tiene una idea de dónde terminan. ¿Cuántas él mismo aparta para luego venderlas y quién se las comprará?

La experiencia de la guerra contra Siria nos dice que las armas que "se caen de un camión" en Ucrania eventualmente terminarán en manos de personas más ideológicamente comprometidas y más violentas. En la Ucrania, aquellos son los fascistas. Algunas bandas criminales internacionales que quieren eliminar a sus rivales también podrían estar interesadas.

¿Cuánto tiempo pasará hasta que un dron suicida Switchblade caiga sobre un carro policía en Polonia? ¿Cuánto tiempo pasará hasta que se utilice un arma antitanque en una pelea entre bandas en París? ¿Cuánto tiempo pasará hasta que un misil antiaéreo Stinger derribe un avión civil en Roma?
¿Uno, tres o cinco años?

Es un peligro con el que ahora viviremos todos.

Fuente: Misión Verdad

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